Laura Del Canto Linares 6ºC
En un quiosco situado en el parque de una gran ciudad ocurrió
una aventura que os voy a contar.
Érase una vez un chicle rosa en el quiosco que vivía con los
demas chucherías, chupa-chups, pipas, gominolas etc... Se dió
cuenta que los chicos del vecindario compraban las chuches y el
nunca salía. Y cada dia se entristecia mas. Una noche le dió por
fugarse, fue atrevido y así lo hizo para ver que hay mas allá del
quiosco, una vez fuera se encontró con el parque oscuro y frío
, empezó hacer muecas con la cara del frio, así que se puso andar.
Se asustó cuando vió los bichos que vivian en el parque,
luciernagas, grillos, gusanos etc... Se metió dentro de un paquete
de pipas vacío que estaba situado debajo de un banco. Se quedó
dormido como si estuviese hipnotizado. A la mañana siguiente
lo despertó un perro con sus ladridos en el parque. Se tocó las
mejillas y las tenia heladas, salió del banco para calentarse con
con los rayos del sol. Empezó a andar, cuando llevaba un rato
haciendolo cambió el temporal y empezó a llover tan fuerte que
temia mojarse mucho y ponerse pegajoso. No dándose cuenta se
situó delante de la puerta de un colegio, a la hora de salida, se
formó una algarabía. Tuvo suerte de que no le pisó nadie y llegó
a tiempo al quiosco, dandose cuenta que habia cometido un
error. Cuando se reunió con sus amigos entró en ese mismo
instante una madre con su hijo y suerte tuvo que el niño lo eligió
a él. ¡Quiero ese chicle mamá! . Y de lo contento que se puso
esparció todo su aroma de fresa por todo el quiosco.
El Chicle Rosa
En un quiosco situado en el parque de una gran ciudad ocurrió
una aventura que os voy a contar.
Érase una vez un chicle rosa en el quiosco que vivía con los
demas chucherías, chupa-chups, pipas, gominolas etc... Se dió
cuenta que los chicos del vecindario compraban las chuches y el
nunca salía. Y cada dia se entristecia mas. Una noche le dió por
fugarse, fue atrevido y así lo hizo para ver que hay mas allá del
quiosco, una vez fuera se encontró con el parque oscuro y frío
, empezó hacer muecas con la cara del frio, así que se puso andar.
Se asustó cuando vió los bichos que vivian en el parque,
luciernagas, grillos, gusanos etc... Se metió dentro de un paquete
de pipas vacío que estaba situado debajo de un banco. Se quedó
dormido como si estuviese hipnotizado. A la mañana siguiente
lo despertó un perro con sus ladridos en el parque. Se tocó las
mejillas y las tenia heladas, salió del banco para calentarse con
con los rayos del sol. Empezó a andar, cuando llevaba un rato
haciendolo cambió el temporal y empezó a llover tan fuerte que
temia mojarse mucho y ponerse pegajoso. No dándose cuenta se
situó delante de la puerta de un colegio, a la hora de salida, se
formó una algarabía. Tuvo suerte de que no le pisó nadie y llegó
a tiempo al quiosco, dandose cuenta que habia cometido un
error. Cuando se reunió con sus amigos entró en ese mismo
instante una madre con su hijo y suerte tuvo que el niño lo eligió
a él. ¡Quiero ese chicle mamá! . Y de lo contento que se puso
esparció todo su aroma de fresa por todo el quiosco.



